
La Organización no
lucrativa fundada en 1971 es la que mayores ingresos obtiene de contribuciones
individuales en todo el mundo
Cuidar el medio ambiente es algo
que no debe quedar en una simple frase para quedar bien. Eso es lo que debieron
pensar en 1971 el grupo de activistas encabezado por Irving Stowe y Dorothy Stowe
que, después de la formación de una pequeña organización en prevención de
pruebas nucleares de Estados Unidos, decidieron fundar Greenpeace.
El nombre, (Green: verde y peace:
paz), proviene del sobrenombre que le pusieron este grupo de activistas al
barco con el que intentaron impedir esas pruebas nucleares en el archipiélago de
Amchitka. Desde entonces, las campañas de Greenpeace se centran en todos
aquellos problemas que ponen en riesgo gravemente el futuro del planeta,
agrupadas en cuatro áreas; ecología, marina, atmosfera, energía nuclear y tóxicos.
Su financiación ha provocado que,
en países como EEUU haya sido revocado su estatus de organización benéfica, provocando
también a su vez que la organización no abra sedes en algunos países debido a
la falta de garantías de seguridad para sus simpatizantes.
Esta financiación proviene
exclusivamente de las cuotas voluntarias de sus socios y de aportaciones de
artistas e intelectuales para su actuación. Para favorecer la transparencia de
estas contribuciones y financiaciones, Greenpeace se somete una vez al año a
una auditoria anual, llevada a cabo por una firma de auditores independientes e
internacionales.
En el apartado de quienes somos
de su página web se puede observar el número de ingresos obtenidos en el año
2016 por sus socios y donantes (11.093.621€) el número de gastos (9.493.577€) y
el número de gastos por campañas (3.202.635€).
Por último, Greenpeace hace uso de diferentes
vías de comunicación con sus simpatizantes, entre las que destacan Twitter y su
página web, donde realizan sus notas de prensa.
Comentarios
Publicar un comentario